lunes, 1 de junio de 2009

Aplicando un Modelo de Asesoramiento Psicopedagógico

Un Modelo de Asesoramiento Psicopedagógico para nuestro medio

A lo largo del semestre pudimos observar que en la mayoría de los establecimientos educativos predomina la aplicación de un modelo clínico de asesoramiento, y al mismo tiempo somos testigos de una educación aún llena de falencias y atrasos. Quizás el modelo empleado no esté contribuyendo a la superación de tales dificultades, por lo tanto creo conveniente aplicar el modelo educacional-constructivo en los centros educativos de nuestro contexto regional. De esta manera, considero que necesitamos conscientizar a las personas involucradas, ya que un colegio donde los docentes, el personal administrativo, los estudiantes y sus familias no valoran ni se comprometen con la innovación y la calidad de la educación, es imposible salir adelante. Por ello es preciso aplicar este modelo porque implica un proceso de reflexión conjunta y critica sobre el quehacer educativo, donde se identifica, comprende y construye, en equipo, el problema. Solo comprometiendo a estas personas en este proceso reflexivo es como la educación puede avanzar, ya que lo demás (en gran parte) se desprende de este asunto.

El uso de este modelo en los contextos escolares, se ajusta perfectamente en el asesoramiento destinado a mantener una adecuada coordinación interna y asegurar la innovación educativa. Es sabido que muchos de los problemas en los colegios, surgen a raíz de un inadecuado cumplimiento de las tareas propias de la función de las diferentes personas implicadas en la tarea educativa, lo cual afecta negativamente a la coordinación entre éstas. Entonces, el modelo de asesoramiento educacional constructivo permitirá, por ejemplo, que tanto docentes como el personal administrativo, alumnos, director (es), padres de familia, etc., identifiquen con la ayuda del asesor, su función, la valoren y, si lo ven y sienten necesario, añadan y/o quiten tareas con la condición de que justifiquen adecuadamente tal modificación. Ya aclaradas las tareas, el asesor puede elaborar junto con el director, los decentes, alumnos y padres de familia, estrategias de comunicación y organización, con el fin de potenciar la coordinación entre estas personas.
Una vez superado un problema básico como lo es la coordinación interna, se puede continuar con un proceso de innovación educativa. El objetivo sería identificar con los docentes, alumnos y familias las necesidades tanto básicas como secundarias (pero importantes para la innovación) que permitirán el mejoramiento de la calidad del proceso educativo. A partir de esto último, los docentes pueden conformar equipos de trabajo para el diseño de planes de acción, previo análisis de la situación inicial y de la factibilidad de llevar adelante tales planes; y los alumnos pueden organizarse para elaborar por grupos (con el aporte de sus padres), propuestas de innovación y presentarlas al alumnado y plantel docente en un día específico.
Como se podrá observar, los asesorados adoptan un papel activo, autónomo y una actitud crítica frente al problema (manifestado en ese momento o detectado como posible problema para prevenir); lo cual es característico del modelo sugerido.