I. Aproximación al Asesoramiento Psicopedagógico:
La concepción que se tenga de Asesoramiento Psicopedagógico dependerá del modelo a seguir. Sin embargo, los teóricos, pertenecientes a los diferentes enfoques o modelos de asesoramiento psicopedagógico, coinciden en señalar las siguientes características en su definición:
-Servicio o práctica de apoyo
-Recurso útil a la institución que permite satisfacer sus necesidades y cumplir con los objetivos socialmente encomendados
-Proceso por el que dos o más profesionales establecen una relación para dar o recibir algún tipo de asistencia.
Entonces, de manera general, se puede definir al asesoramiento psicopedagógico, como un proceso en el cual interactúan diferentes profesionales con determinados conocimientos y capacidades, con el fin de proporcionar un servicio de apoyo y ayuda a la institución en la satisfacción de sus necesidades y en la mejora escolar, en función de las finalidades educativas socialmente establecidas.
II. Modelos de Asesoramiento Psicopedagógico imperantes.-
Los modelos de Asesoramiento Psicopedagógico son varios, pero todos ellos se resumen en tres, según varios autores (Nieto, entre ellos):
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-Modelo clínico-remedial (Modelo centrado en el asesor): Es un modelo de intervención directa e individualizada, se basa en las demandas del cliente o alumno. El asesor es un experto que resuelve los problemas presentados y al hacerse cargo de tales problemas, el papel del asesorado se torna pasivo y dependiente. Utiliza la entrevista y el diagnóstico como principal técnica para responder a problemas que son colaterales al proceso de enseñanza y aprendizaje. Tiene una finalidad notablemente terapéutica (por ello se considera un Modelo curativo/ paliativo) que intenta restaurar el “bienestar” del cliente.
Ejemplo: el “psicólogo escolar” concebido como psicólogo clínico ante problemas de conducta, aprendizaje, motivación, salud, etc.
-Modelo de programas (Modelo dominado por el asesorado)
Este modelo supone también la intervención directa (a veces, indirecta) sobre un grupo (generalmente los profesores) ante necesidades detectadas mediante una evaluación previa de necesidades y demandas, lo cual se constituye en el punto de partida de la planificación de los programas. El asesor es un experto pero considera que el asesorado tiene siempre la razón. Presentando así una relación ambigua con el asesorado, de carácter directivo y a la vez persuasivo. En este modelo, el asesor responde a problemas escolares en los cueles el plantel docente se siente o reconoce sin competencias para tratarlos. Estos problemas son resueltos por el asesor a través de un programa, un buen manual de usuario y una adecuada aplicación.
Ejemplo: el asesor experto en programas educativos: Mejora de la Inteligencia, Habilidades sociales, Técnicas de estudio, Orientación vocacional, Comprensión lectora, etc.
-Modelo educacional-constructivo (Modelo de colaboración)
Es un modelo de intervención indirecta (a veces directa), generalmente de proyección grupal, centrado en la relación colaborativa entre dos profesionales, un consultor o asesor y un consultante o asesorado (normalmente un profesor-tutor). De lo que se trata es de aumentar la competencia y el desarrollo de habilidades del profesor-tutor y éste, a su vez, orienta posteriormente al alumno o grupo de alumnos. El asesor es considerado un experto que posee experiencias y conocimientos complementarios al del asesorado, e interviene para promover la autonomía y autogestión de este último, con el fin de hacerlo menos dependiente. A ello se debe el carácter preventivo del modelo.
Ejemplo: elaboración de un plan de acción tutorial para un grupo-clase por parte de un profesor-tutor asesorado por un orientador/asesor.
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III. Modelo de Asesoramiento Psicopedagógico Educacional-constructivo:
Este modelo, al tomar como base la teoría Constructivista, asume un conjunto de premisas básicas para la configuración de sus planteamientos. Entre ellas, el modelo considera que el desarrollo humano supone un proceso permanente de culturización, pues desde que nacemos nos encontramos con un “Otro” que se encarga de acercarnos a la realidad que, tanto él como las demás personas de su entorno, han construido a partir de sus creencias, costumbres, formas de ver la vida, etc. Es así como adquirimos herramientas mentales que nos permiten construir conocimientos de forma cada vez más autónoma. Por ello, los agentes educativos y el profesor, como mediadores especializados, deben guiar al aprendiz desde sus conocimientos previos (Zona real de desarrollo) a niveles progresivamente más elevados de abstracción y autonomía (Zona de desarrollo potencial).
De esta manera, el presente modelo, a diferencia de los otros dos, no otorga mayor importancia ni protagonismo a ninguno de los personajes implicados en el asesoramiento, sino, asesor y asesorado comparten todo el proceso, convirtiéndolo así, en un proceso de aprendizaje mutuo. En este sentido, el modelo eduaccional-constructivo, no considera al asesoramiento como una actividad provisional para responder a una necesidad de un momento dado, sino, se trata de un proceso de reflexión conjunta y crítica, donde la relación entre el asesor y asesorado es permanente, el trabajo es compartido, se enriquecen ambas partes y se trabaja en la construcción de soluciones para los problemas que surgen en el quehacer educativo.Como se podrá apreciar, en este modelo se tiende a prevenir los problemas (más que a remediarlos) a través de la optimización de los distintos servicios escolares, es por ello que el currículo se considera como algo inacabado, en constante revisión y actualización con respecto a las últimas tendencias educativas y científicas. Además, no se interviene en un elemento del sistema-escuela, sino que se incluye las relaciones entre los distintos subsistemas que conforman el centro: el equipo de gobierno, el equipo de profesores, los distintos grupos-clase y las respectivas familias. Generalmente, la modalidad de trabajo se relaciona con la identificación y la comprensión del problema de enseñanza y aprendizaje, la aplicación de una estrategia de resolución de problemas e intervenciones sistémicas, convergentes y sostenidas en el tiempo
IV. Roles y Tareas del Asesor:
Debido a las múltiples necesidades que se pueden detectar y las características del contexto, el asesor psicopedagógico presenta varios roles y desempeña múltiples tareas. Esto último también depende de los teóricos y las tendencias o enfoques del Asesoramiento.
Los roles que posee pueden ser resumidos de la siguiente manera
Roles del asesor en relación con el estatus que posee: modelador de relaciones profesionales productivas cuando se le pide, desarrollador del profesorado o especialista del currículo, iniciador del trabajo como asesor por su conocimiento, destreza y energía, entre otros.
Roles del asesor en relación con sus respectivas tareas: "escuchador" activo y compañero de investigación, pareja en la clase donde trabaja junto al enseñante y utiliza tácticas de resolución de problemas, asesor especialista que aplica nuevos requerimientos legales en relación con asuntos específicos, facilitador que potencia las capacidades de los asesorados estimulando la generación de dinámicas y procesos deseados por el profesorado y los centros educativos, lidera grupos usando técnica del consenso, amigo crítico que establece relaciones personales basadas en la confianza y la igualdad, entre otros.
Con respecto a las tareas que el asesor psicopedagógico debe desempeñar, éstas pueden agruparse de la siguiente manera:

a) Formación permanente del profesorado.
Se refiere al asesoramiento que proporciona consejo o asistencia a un profesor o grupo de ellos. Las tareas que realiza el asesor son: proporcionar al maestro recursos y habilidades que le permitan responder a los requerimientos básicos de su trabajo; proporcionarle elementos que le faciliten el análisis de la interdependencia que hay entre su actuación y el comportamiento de los alumnos; asesoramiento sobre métodos y estrategias didácticas; tareas de formación permanente; etc. la planificación de la evaluación de las materias, la evaluación y promoción del alumnado.
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b) La inspección educativa.
Las tareas de asesoramiento se orientan hacia las actividades que influyen en el proceso de enseñanza y aprendizaje, con el fin de realizar un mejor planeamiento, una mejor coordinación y ejecución de las mismas, para que se atienda de forma más eficiente a las necesidades y cumplan los objetivos generales de la educación y los objetivos específicos de la escuela. Se trata de ayudar a directivos y a otros sujetos en organizaciones a comprender más claramente lo que es su ocupación y cómo podría llegar a ser más eficaz.
El asesor da soporte a los profesores y a los equipos de maestros en clarificación de objetivos y funciones, participa en los trabajos de coordinación del ciclo, colaborando en la revisión del currículo, etc.
c) La orientación escolar.
El asesor cumple tareas relacionadas con la prevención y tratamiento de situaciones deficitarias de los estudiantes (familia y contexto comunitario), relacionadas con asuntos académicos y vocacionales. El papel del asesor consiste en incrementar el potencial educativo de padres y tutores. Entre las principales tareas, se encuentran la colaboración con los profesores tutores y maestros de soporte, la orientación a los padres en relación a los hábitos de los niños, la coordinación y colaboración con las instituciones relacionadas con el futuro de los alumnos al término de la escolaridad obligatoria, etc.
d) La innovación educativa.
El trabajo se centra en promover y dirigir programas de mejora. Desarrolla un proceso de auxilio o ayuda a la mejora escolar. Se distinguen 2 enfoques de trabajo:
- Enfoque de proceso: el asesoramiento da relevancia a los procesos de comunicación, reflexión y capacitación, que se generan durante el desarrollo de la mejora. El proceso de asesoramiento busca la capacitación de los grupos y la institución para enfrentarse autónomamente a mejoras sucesivas.
- Enfoque de tareas: el asesoramiento trabaja para mejorar asuntos concretos, relativos a áreas del currículo o a la introducción de determinados recursos o estrategias, etc.
e) La organización escolar.
Las tareas se dirigen a los órganos de dirección y gestión del centro, colaborando en la coherencia del proyecto educativo, el diseño y evaluación del plan de acción tutorial, el sistema normativo, el funcionamiento de los equipos, la formación del personal, la gestión de los recursos humanos o la implantación de un sistema de calidad en el centro.